viernes, 25 de septiembre de 2026

Licencia literaria

 

Infanta Isabel "La Chata"

“A las ocho de la noche de aquel caluroso día salía de las habitaciones de la Duquesa hacia la Cámara de S. M. el Rey, una brillante comitiva: precedida de los mayordomos de semana y de los gentiles hombres de casa y boca, marchaba el Aya, llevando en brazos a la Infantita que iban a bautizar; cerraban el cortejo numerosas damas y caballeros. La Real Familia, retrasada, según costumbre, se hacía esperar. El Duque de Montpensier, impaciente, comprobaba con frecuencia la hora en su reloj; pasaban los minutos, y media hora después entraba la Soberana, seguida de su esposo y de sus hijos. Su tardanza esta vez era justificada. Deseaba estrenar un magnífico traje tejido en Valencia, de raso blanco reclamado de oro y plata, que semejaba a ser de piedras preciosas y flores bellísimas; mas el calor sofocante de aquella tarde le impidió usarlo. En su lugar, S. M. vestía un traje de corte elegante y sencillo, azul china, cuya primera falda, dispuesta en bullones de tul y “ruches” de crespón, se mezclaba con lazos del mismo color del vestido; cubríale, una túnica de encaje de punto de Inglaterra. La Reina, algo malhumorada por el incidente, cargó la mano en las alhajas, llevando, además de dos soberbios brazaletes, una rutilante diadema de brillante sobre su cabello peinado en bandós. Su penetrante mirada y el porte de su cabeza, siempre erguida, denotaban a la Soberana, acostumbrada a que a su paso se inclinaran las demás testas.”


Isabel II con el vestido de Castillos y Leones


Este fragmento está copiado literalmente del libro de Ana de Sagrera. Sin embargo, a continuación, os muestro una foto del bautizo de Mercedes, donde el atuendo de Isabel II, su tía y madrina, y posterior suegra, no corresponde con el mencionado vestido “azul china”, sino el vestido blanco de los Castillos y Leones, con el que abrió las Cortes el 10 de enero de 1858.


El vestido de gala confeccionado para Isabel II por las hermanas Gilart, bordadoras de cámara de la monarca. Estaba realizado en raso blanco, enriquecido con bordados de oro y decorado con castillos, leones, flores de lis y elementos de inspiración gótica relacionados con los históricos reinos de Castilla y León. En 1884, Isabel II donó el vestido a Nuestra Señora de los Reyes. El traje fue entonces transformado y adaptado para crear las prendas destinadas a la Virgen y al Niño Jesús. El conjunto incluye el manto, la saya y otras piezas de la imagen, además de la indumentaria del Niño. Algunos elementos conservan todavía el tejido original del traje de la soberana, mientras que otros fueron confeccionados durante el proceso de adaptación.


Fotografía del bautizo de Mercedes


La fotografía está tomada en una de las galerías del Palacio real de Madrid por Jean Laurent.

En el centro de la imagen: Antonio de Orleans.

Sentada, Isabel II junto a su esposo Francisco de Asís. Junto a él, la infanta Isabel la Chata. Detrás de ella el infante Sebastián Gabriel. 

En el centro y sentada en el suelo, Inés Blake con Alfonso XII en brazos. Junto a ella y también en el suelo, una nodriza asturiana sosteniendo a la recién nacida Mercedes.

La señora de pelo blanco que está junto al infante, podría ser Manuela Oria Ortiz. El señor que aparece junto a Montpensier, me es desconocido.


Si observamos con atención las tres fotografías que acompañan este artículo, podremos comprobar como la alfombra es la misma, así como la silla de respaldo ovalado. Los atuendos de Isabel II y la infanta Isabel, igualmente son los mismos, por lo que podemos deducir que todas estas fotos pertenecen a la misma sesión. El atuendo y escena que Ana de Sagrera describe en su magnífica biografía, no es más que una licencia literaria que no le resta verosimilitud a su trabajo.


Pedrete Trigos

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