viernes, 18 de septiembre de 2026

Antonio el Naranjero

 

El hombre que levantó Sevilla y al que Sevilla olvidó

Hay personajes históricos que, pese a haber dejado una huella imborrable en una ciudad, son condenados al olvido o, peor aún, a la caricatura. Antonio de Orleans, duque de Montpensier, es uno de ellos. En Sevilla, donde su legado es visible a cada paso, su nombre brilla por su ausencia en el callejero. Y no es casualidad.

Un extranjero que hizo más por Sevilla que los sevillanos

Cuando Antonio de Orleans llegó a Sevilla en 1848, la ciudad estaba empobrecida. Había perdido el monopolio del comercio con Indias en favor de Cádiz, había sufrido un saqueo artístico sin precedentes y malvivía con la memoria de un glorioso pasado. La instalación de la corte de los Montpensier, sin embargo, tendría una repercusión enorme.

El duque no era un noble ocioso de los que poblaban la aristocracia española. Fascinado por las nuevas tecnologías —el ferrocarril, la electricidad, el telégrafo—, cosmopolita y emprendedor, se ocupaba personalmente del cultivo de sus tierras, algo que contrastaba radicalmente con la imagen del noble que vivía de las rentas sin mover un dedo.

Fue pionero en la introducción de nueva maquinaria agrícola: el primer arado de vapor conocido en Andalucía lo trajo él, y promovió el uso de segadoras y trilladoras de moderna generación. En sus palacios de San Telmo y Villamanrique montó una conexión telegráfica con Madrid con una pequeña central eléctrica, una de las primeras del país.

El mecenas que redescubrió la Sevilla antigua

Mientras la nobleza y el clero local dejaban caer en el abandono ermitas y conventos, Montpensier las restauraba. Y no lo hacía con dinero francés, sino con el suyo propio.

Su legado es abrumador:

  • Restauró la ermita de Valme y recuperó su romería, una tradición que había caído en el olvido.

  • Impulsó la romería del Rocío, hasta el punto de que la Hermandad Matriz de Almonte lo nombró hermano mayor honorario en 1853. Gracias a su influencia, la hermandad obtuvo la aprobación eclesiástica de sus reglas y se amplió el programa celebrativo de la romería.

  • Fue el principal impulsor de la Feria de Abril, dotándola del esplendor que la convertiría en una de las grandes citas de la ciudad.

  • Reconstruyó el palacio de San Telmo, convirtiendo un antiguo colegio de mareantes en una de las residencias más suntuosas de Andalucía.

  • Restauró la casa de Hernán Cortés en Castilleja de la Cuesta, hoy colegio de las irlandesas.

  • Fue mecenas de varias cofradías y apoyó a los pintores locales que se adentraban en el romanticismo y el costumbrismo.

Y, por supuesto, los jardines de San Telmo, que su esposa legó a la ciudad y que hoy conocemos como el Parque de María Luisa, el pulmón verde de Sevilla y uno de sus espacios más queridos.

"El rey naranjero": el insulto que delata el desprecio clasista

¿Y cómo respondieron los "señoritos" de Sevilla a todo esto? Con el desprecio y la mofa. Le pusieron el apodo de "el rey naranjero" y le dedicaron una copla cruel:

"Yo soy el rey naranjero 
de los huertos de Sevilla, 
quise atrapar un sillón 
y me quedé sin silla."

Ese apodo no era un chiste inocente. Era un insulto clasista. Le llamaban "naranjero" porque se atrevía a cultivar sus tierras, a modernizar sus fincas, a trabajar. En una sociedad donde la nobleza medía su estatus por la inacción —vivir de las rentas, no ensuciarse las manos—, un infante que compraba fincas plantaba naranjos y revisaba personalmente las cuentas con sus administradores era una anomalía incómoda.

La elite se escandalizaba. Él, que venía de fuera, restauraba lo que la nobleza y el clero local tenían abandonado. Y encima lo hacía con un gusto exquisito, dándole a todo un estilo andaluz con su particular orientalismo.

La sombra de la conspiración

Es cierto que Montpensier fue un conspirador. Aspiró al trono de España, participó en la Revolución de 1868 y su figura siempre estuvo envuelta en sospechas —nunca probadas— sobre el atentado contra el general Prim. Pero conviene recordar que su matrimonio con Luisa Fernanda, como el de Isabel II con Francisco de Asís, fue orquestado desde dentro y desde fuera de España. Ninguno de los cuatro pudo elegir.

La diferencia es que Antonio de Orleans, a diferencia de sus cuñados, no se resignó. No porque fuera un maquiavélico, sino porque entendió que el poder no se hereda, se construye. Y mientras esperaba su oportunidad, levantó una ciudad.

La paradoja: el olvido

Y ahí está la paradoja más irritante. En Sevilla hay calles dedicadas a otros miembros de su familia: la calle Infanta Luisa de Orleans, la calle Alfonso de Orleans y Borbón, la calle Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans. Su apellido, Orleans, está muy presente. Pero su nombre propio, Antonio, no figura en ninguna placa.

¿Qué hizo él para merecer ese olvido? Todo. Y quizá por eso: porque hizo demasiado. Porque era un extranjero que trabajaba, que invertía, que creaba, que preservaba. Y eso, en la España de los "señoritos" ociosos, era imperdonable.

La justicia poética de la historia

Pero la historia tiene sus ironías. Felipe VI, rey de España, es tataranieto de su hija Isabel, la primogénita de los Montpensier. La sangre que los "señoritos" despreciaban como extranjera y advenediza corre hoy por las venas del monarca. Y el legado de Antonio de Orleans —San Telmo, los jardines de María Luisa, la Feria, el Rocío, Valme— sigue vivo en la ciudad que lo ridiculizó.

Antonio de Orleans no era un santo. Pero era un hombre de su tiempo, con sus luces y sus sombras, que hizo más por Sevilla y los sevillanos que todos sus detractores juntos. No pide una estatua. Pero una calle, al menos una calle, no sería pedir demasiado.

—¡Te lo brindo, Antonio!


Pedrete Trigos

martes, 15 de septiembre de 2026

Fuentes documentales

 

A continuación, presento una lista de las fuentes y recursos que han servido como base documental para la elaboración de esta serie de artículos sobre el duque de Montpensier y su legado en Andalucía.

Despacho del duque de Montpensier en San Telmo


Fuente principal

La fuente primaria y el punto de partida de toda la investigación ha sido

Sánchez Núñez, Pedro: "El duque de Montpensier, entre la historia y la leyenda". Conferencia pronunciada en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría el 2 de junio de 2014, con motivo del Centenario de la apertura al público del Parque de María Luisa. Publicada en el boletín de la academia, pp. 215-245.

Obras de referencia y biografías

  • Barbadillo, Manuel (1977): El duque de Montpensier y su mundo político, 1824-1890. Jerez de la Frontera: Gráficas del Exportador.

  • Bernal, Antonio Miguel (1981): "El protagonismo político andaluz", en Historia de Andalucía – VII La Andalucía liberal (1778-1868). Barcelona: Cupsa Editorial / Editorial Planeta.

  • Carr, Raymond (1984): España 1808 – 1935. Barcelona.

  • Fontana, Josep (1971): La quiebra de la Monarquía absoluta, 1814-1820. Barcelona.

  • Pérez Galdós, Benito: Episodios Nacionales, especialmente "La de los tristes destinos" (serie final).

  • Sagrera, Ana de (seudónimo de Ana María Azpillaga y Garza): Biografía de María de las Mercedes de Orleans.

Fuentes sobre residencias y propiedades

Palacio de San Telmo (Sevilla)

  • Velázquez y Sánchez, José (1994): Anales de Sevilla desde 1800 a 1850. Colección Clásicos Sevillanos. Sevilla.

  • Guichot y Parody, J. (1903): Historia del Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad de Sevilla, Tomo IV. Sevilla.

  • Suárez Garmendia, José Manuel (1986): Arquitectura y Urbanismo en Sevilla durante el siglo XIX. Sevilla.

  • Sancho Corbacho, Antonio (1952): Historia del Palacio de San Telmo.

  • C.E.A. (1929): "El Palacio de San Telmo, en Sevilla". En Arquitectura, 119, marzo, pp. 83-94.

  • Angulo Íñiguez, D. (1968): "El palacio de San Telmo".

Palacio de Orleans-Borbón (Sanlúcar de Barrameda)

  • Gómez Díaz, Ana María (1963): Guía histórico-artística de Sanlúcar de Barrameda. Sanlúcar de Barrameda.

  • Pérez del Prado, Santiago (1989): "El duque de Montpensier y la Sanlúcar de su tiempo", en El Palacio de Orleans Borbón – Sanlúcar de Barrameda. Sanlúcar de Barrameda.

  • Rodríguez Doblas, María Dolores (2004): "Aproximación a la figura de Rafael Esquivel Vélez, apoderado en Sanlúcar de los Duques de Montpensier". En Sanlúcar de Barrameda – Revista de las Fiestas de Primavera y Verano, núm. 40, pp. 91-108.

  • Climent, Narciso: Historia Social de Sanlúcar de Barrameda, volumen 6, En los tiempos de Rubio Contreras (1868-1902).

  • García Rodríguez, José Carlos (2013): "Luto en Sanlúcar: La muerte del Duque de Montpensier". En Sanlúcar de Barrameda – Revista de las Fiestas de Primavera y Verano, núm. 49, pp. 90-98.

Otras propiedades

  • Morgado (cronista local): Descripción de la inauguración de la ermita de Valme en 1859.


Fuentes sobre el contexto histórico y cultural

  • Borbón, Eulalia de (1967): Memorias. Barcelona.

  • Borbón, P. de (1933): Through four Revolutions. London: John Murray.

  • García Louapre, P. (1995): Eulalia de Borbón, infanta de España. Lo que no contó en sus memorias. Madrid: Compañía Literaria.

  • Mateos Sainz de Medrano, R. (1996): Los desconocidos infantes de España. Casa de Borbón. Barcelona: Thassàlia.

  • Mateos Sainz de Medrano, R. (2005): Los infantes de Andalucía. Madrid: Velecio.

  • Poyato, J. C. (1998): Los Orleáns en España. Barcelona: Plaza y Janés.

  • Sagrera, A. de (1995): La reina Mercedes. Madrid: Compañía Literaria.

  • Van Kerrebrouk, P. (2004): La Maison de Bourbon, 1256-2004, t. I. Villeneuve d’Ascq.


Fuentes académicas y tesis doctorales

  • Rodríguez Díaz, Manuel (2016): El mecenazgo de los Duques de Montpensier en Andalucía: arquitectura, jardines y coleccionismo. Tesis doctoral, Universidad de Sevilla. Director: Vicente Lleó Cañal.

  • Méndez Rodríguez, Luis R. (1998): "Algunas reflexiones en torno a la relación entre la fotografía y la pintura sevillana a mediados del siglo XIX". En Archivo Hispalense, núm. 246, Sevilla, pp. 241 ss.


Artículos de prensa y divulgación

  • "El duque que quería ser rey". El País, 28 de noviembre de 2000.

  • "Montpensier o la agitada vida de un conspirador". La Vanguardia, 12 de septiembre de 2019.

  • "La casa de los Orleans-Borbón, un palacio de capricho en Sanlúcar". El Mundo, 17 de diciembre de 2021.

  • "Los Orleans sevillanos y su legado histórico a nuestra ciudad". ABC, 4 de mayo de 2017.

  • "El duque de Montpensier fue valedor del Monasterio de la Rábida". Huelva Información.

  • "Ciento cincuenta aniversario de la restauración de la ermita de Valme". ABC, 17 de octubre de 2009.

Recursos en línea y enciclopedias

  • Wikipedia: Antonio de Orleans, duque de Montpensier.

  • Wikipedia: Palacio de San Telmo.

  • Wikipedia: Palacio de Orleans-Borbón.

  • Real Academia de la Historia – Diccionario Biográfico: Antonio María de Orleans y Borbón.

  • Hispania Nostra – Lista Roja del Patrimonio: Fichas del Palacio de Orleans-Borbón y la Casa de San Lorenzo ("La Julia") en Sanlúcar.

  • Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH): Fichas y estudios sobre el Palacio de San Telmo.

  • Turismo de Sevilla: Casa Palacio de Hernán Cortés.

  • Turismo de Dos Hermanas: Ermita de Nuestra Señora de Valme.

  • Congreso de los Diputados – Diario de Sesiones: Debate sobre los honores fúnebres al duque de Montpensier (1890).


Archivos y fondos documentales

  • Biblioteca Histórica de la Universidad de Valladolid: Serie "Legajos", con cerca de 5.000 documentos sobre la familia Orleans.

  • Archivo General de Indias (Sevilla): Depósito final de la Colección Montpensier de antigüedades mexicanas (1933).


Esta relación de fuentes recoge los materiales que han servido para documentar los diferentes artículos de la serie, desde las biografías y obras de referencia hasta las fuentes primarias y los recursos académicos y periodísticos consultados.

Pedrete Trigos